#DesarrolloTerritorial Capacitamos a productores de Misiones en buenas prácticas de meliponicultura

4/7/21, 3:45 PM

La producción de miel de abejas nativas sin aguijón como alternativa para regenerar los ecosistemas, desarrollar las economías regionales y poner en valor la cultura Mbyá Guaraní en Misiones

#DesarrolloTerritorial Capacitamos a productores de Misiones en buenas prácticas de meliponicultura

En la Reserva Natural Margay estamos construyendo un meliponario e iniciamos en el mes de marzo las capacitaciones a vecinas y vecinos productores. La reconversión del sistema actual de producción y consumo hacia un modelo participativo de desarrollo ecosistémico y de producción de naturaleza es el camino que proponemos transitar para contribuir con la regeneración de uno de los ecosistemas más importantes de la tierra y para garantizar y mejorar la calidad de vida de las comunidades que habitan esta región. 

¿Por qué la meliponicultura?

Actualmente sólo se conserva un 7% de la cobertura original del bosque atlántico y, a pesar de ello, la provincia de Misiones constituye su refugio más importante, albergando el mayor bloque de remanente continuo de este ecosistema. La región en la que se encuentra la Reserva Natural Margay, que constituye el área de amortiguación de la Reserva de Biósfera Yabotí, en pleno Corredor Verde de Misiones, es un área fundamental para la preservación de la biodiversidad de la selva paranaense y la continuidad de la cultura guaraní. 

Actualmente, las principales actividades económicas que se desarrollan en la región son la producción tabacalera, yerbatera y la explotación forestal, muchas veces ilícita, sobre bosques implantados y naturales. Estas actividades productivas implican altas tasas de deforestación del bosque nativo y la consecuente pérdida de la biodiversidad, y un uso indiscriminado y no regulado de agroquímicos, que afectan silenciosamente y a largo plazo la salud de las y los pobladores, contribuyen con la contaminación y degradación del aire, del suelo y de los cursos de agua. 

La Reserva de Biósfera Yabotí y su área de amortiguación son hogar de comunidades Mbyá Guaraníes y de productores rurales que se encuentran en una situación constante de vulnerabilidad social, reflejada en altas tasas de desnutrición, crecimiento poblacional, de natalidad y de mortalidad infantil, que tienen origen principalmente en la degradación de los ecosistemas y los servicios que estos proveen a los pueblos originarios y a las comunidades rurales. La mayor parte de los pobladores de la región se sustentan a través de programas de asistencia social del gobierno provincial y nacional.  Por otra parte, el tráfico ilícito de fauna, la caza furtiva, las especies introducidas invasoras y la crisis climática son factores que contribuyen con la pérdida de la biodiversidad.  

Para los guaraníes, la selva es su mundo: allí se encuentra la base de la medicina, los materiales para la  construcción de sus viviendas y armas, para los instrumentos musicales, los animales y frutos para su alimentación, las plantas para sus artesanías y sus dioses. Son ellos quienes sufren, en mayor medida, las consecuencias del devastador avance sobre el monte nativo y, actualmente, encuentran en la selva el último refugio posible para la continuidad de su cultura. 

Durante los meses de noviembre y diciembre de 2020, la región se vio afectada por focos de incendio que impactaron gravemente en el ecosistema y amenazaron la integridad de las comunidades. Parte de estos focos fueron iniciados accidentalmente por el uso inadecuado del fuego para la obtención de miel (melada) de colonias de abejas nativas sin aguijón (ANSA) presentes en árboles para la cosecha de miel. 

En Misiones existen tres especies de ANSA de mayor reconocimiento: Yateí (Tretragonisca- fiebrigi), Mirí (Plebellas- SP) y Tobuna (Scartotisgonas depilis). La miel de ANSA posee enormes propiedades nutricionales y medicinales (la cultura guaraní le atribuye más de 200 usos medicinales), para dolencias y enfermedades abarcan los sistemas respiratorio (resfriados, catarro, tos, afecciones pulmonares, asma), dérmico (heridas, quemaduras, acné, mordeduras de perros o serpientes, micosis), gástrico (constipación, diarrea, úlcera), reproductivo (impotencia), urinario (pus en orina), ocular (infecciones oculares, cataratas) y óseomuscular (reumatismo, dolores musculares). A su vez, es la miel preferida para el uso en rituales de la cultura guaraní.

El desarrollo de la meliponicultura contribuye con la regeneración de los ambientes naturales degradados, generando grandes beneficios ecológicos para el bosque nativo a través del fundamental servicio ecosistémico que cumplen las abejas nativas en la polinización de especies nativas. Las abejas han sido recientemente declaradas como los seres vivos más importantes del planeta, y los científicos aseguran que el 70% de la agricultura mundial depende de la polinización que las mismas realizan. 

Además, la meliponicultura presenta un gran potencial para constituirse como una alternativa económica, sustentable y saludable, para los productores locales, ya que tiene muy bajo costo de producción y su valor de mercado puede llegar a ser diez veces mayor que el de la miel tradicional, lo que la convierte en una opción ideal para la economía familiar. 

Desde la Reserva Natural Margay (RNM), con apoyo de la Fundación Hábitat y Desarrollo, estamos impulsando un proyecto que pretende contribuir a construir y transferir conocimientos en buenas prácticas de cría y manejo de ANSA, a rescatar saberes tradicionales sobre el uso de la miel, sensibilizar a las comunidades sobre la importancia del uso sustentable de la biodiversidad y facilitar herramientas para acelerar la transición hacia un desarrollo sustentable de las economías regionales.

Las buenas prácticas en cría de ANSA (meliponicultura) se basan en la obtención de enjambres con nidos artificiales fabricados artesanalmente con envases descartables de PET impregnados con propóleos, el acondicionamiento de las colonias obtenidas en colmenas racionales que permiten un adecuado manejo de la colonia, brindan a esta confort térmico y aseguran la calidad de la miel al facilitar la tarea de cosecha y permitir que esta se realice del modo indicado por el Código Alimentario Nacional (Resolución Conjunta 17/2019 RESFC-2019-17-APN-SRYGS#MSYDS).

Este método no es depredatorio, sino que es regenerativo, ya que se brindan mejores condiciones para incrementar las poblaciones de abejas nativas sin aguijón, entendiendo que su hábitat natural natural se encuentra en constante decadencia.

El aprovechamiento de los recursos naturales no maderables del bosque nativo puede contribuir con la reducción de la pobreza y las desigualdades, la mitigación de la inseguridad alimentaria, la igualdad de género, la preservación y regeneración de los ecosistemas terrestres, la producción y consumo responsables, la mitigación del cambio climático, el acceso al trabajo decente, el crecimiento económico y la salud de las comunidades locales, y el acceso al agua limpia, en concordancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.