#DonEnriqueLodge: Margay se integra a la Red de Reservas Naturales Privadas

10/17/20, 5:34 PM

Un paso más en nuestro propósito de contribuir al desarrollo territorial y regeneración ecosistémica de la Selva Paranaense

#DonEnriqueLodge: Margay se integra a la Red de Reservas Naturales Privadas

El pasado 17 de Octubre, Día de las Áreas Naturales Protegidas de Latinoamérica y el Caribe, la Reserva Natural Margay se constituyó como miembro de la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas. Margay es un espacio protegido de gestión privada inmerso en el área de amortiguación de la Reserva de Biósfera Yabotí, que preserva 260.000 hectáreas del último relicto de Selva Paranaense del planeta, en el Corredor Verde de la provincia de Misiones.  

La Selva Paranaense es el ecosistema más biodiverso de Argentina, pero en los últimos 100 años se ha degradado más del 90% de su superficie original, como consecuencia del crecimiento exponencial de la actividades extractivas, como la industria maderera, papelera, el avance de la frontera agraria, de las urbanizaciones y del turismo asociado a sus atractivos naturales. Además, la Selva Misionera es hogar de las comunidades Mbyá Guaraníes y de colonias de productores rurales que se encuentran en una constante situación de vulnerabilidad. Por eso, nuestro propósito es repensarnos constantemente para contribuir al desarrollo territorial de la región, la regeneración ecosistémica de la selva y la biodiversidad, el desarrollo de cadenas agroproductivas y turísticas justas e inclusivas para los productores locales, y la revitalización de la cultura e identidad de las comunidades locales.

La RNM alberga en sus casi 60 hectáreas de selva misionera a Don Enrique, un lodge ecológico en la ribera del arroyo Paraíso, y una Estación de Selva, que tiene como propósito cobijar las actividades de investigación, desarrollo, educación y transferencia de tecnologías apropiadas para la regeneración territorial. 

Junto a la Fundación Hábitat y Desarrollo, se desarrolló un relevamiento de vegetación vascular y atributos florísticos de alto valor de conservación, del cual surgió que la reserva cuenta con zonas de selva primaria, selva marginal y humedales interiores, y se destacan en su interior bosques protectores de pendientes, cursos de agua y vertientes, áreas con alto valor escénico y especies con alto valor de conservación. Dentro de la reserva se ha determinado una riqueza de más de 350 especies de plantas vasculares nativas. Se han identificado 43 especies con alto valor de conservación, incluyendo especies amenazadas según CITES y UICN, entre las que se encuentran especies en peligro crítico, como el palo amargo (Picrasma crenata); varias especies raras o poco frecuentes; y poblaciones de especies protegidas por la legislación provincial, como los helechos arborescentes. 

La RNM es parte del Plan Nacional de Restauración de los Bosques Nativos, que tiene como objetivo restaurar, a través de la reforestación con ejemplares de especies nativas, las cuencas de los principales arroyos de la zona. Para ello, creamos un vivero de especies nativas, un banco de semillas, destinados a la educación y a la reforestación, y llevamos a cabo experiencias de enriquecimiento y plantación en el monte nativo que involucran a nuestros huéspedes.  Junto a INTA somos parte del proyecto de cría y reintroducción de pacas y agutíes, dos roedores nativos en peligro de extinción. A su vez, en el plano del desarrollo de actividades de triple impacto, impulsamos el desarrollo de “Unidades de Producción Experimental” (UPE), diseñadas para acelerar la transición productiva de nuestros vecinos, dejar progresivamente el cultivo de tabaco y la extracción de madera del bosque, para incorporar progresivamente actividades económicas sostenibles como la meliponicultura, que consiste en la producción de miel de abejas nativas sin aguijón, (abejas que además tienen un rol fundamental en la restauración del bosque nativo a través de la polinización); la agroecología y la producción de bioinsumos; la producción y recolección de hongos comestibles y frutos nativos; y la creación de empleos verdes como proveedores del turismo regenerativo. Sabemos que la pérdida de diversidad biológica, está íntimamente relacionada con la desaparición del acervo cultural de las comunidades originarias, y por eso  intentamos contribuir con el rescate de las prácticas y conocimientos ancestrales de las aldeas  guaraníes y colonias de criollos de la región, promoviendo la reproducción y puesta en valor de la cestería con fibras vegetales, el reconocimiento de árboles milenarios, o la producción de esencias en pequeñas chacras familiares. 

Además, en la reserva desarrollamos experiencias de turismo regenerativo, un movimiento que propone crear experiencias turísticas que activen conexiones profundas entre los visitantes, las comunidades receptoras y los ecosistemas, creando valor compartido y restaurando el capital  natural y sociocultural, e invitar a las personas a viajar con un propósito. Por eso, en la reserva nos inspiramos en los ritmos de la naturaleza y las culturas ancestrales para crear experiencias transformadoras en las que los huéspedes pueden ser protagonistas y facilitadores del cambio en nuestros proyectos de regeneración territorial. 

Conocé más acerca de las iniciativas de #TurismoRegenerativo y #RegeneracionTerritorial de Don Enrique y Margay: https://bit.ly/34vPQQ5